miércoles, 25 de mayo de 2011

Á lífi

Son las dos y diecisiete de la madrugada. Hoy sí importa el mes y el año. 






El sentido de las relaciones humanas siempre ha sido aprender. Es un click en el cerebro para impulsarte. Inteligencia verbal. Es un soy capaz. Y llegar y pensar lo has hecho. Pues claro. Es posible. Como antes te decía, me motivan los cambios. Y las personas. Me atraen, me dan miedo, me tientan, me hacen querer saber más. La evolución. Es sentir que ha pasado un año con todos sus días, horas, minutos incluso con algunos segundos que se hicieron interminables. Es sentir que justo ahora me gusta estar aquí. Aunque no haya encontrado el sentido que proponía Viktor Frankl. Pues cada día va cambiando. Y habrá veces que no lo encontrarás. Eso está claro. Sabes qué? Creo que este año has aprendido el doble. Puede ser confuso, es cuestión de parar el tiempo que necesites. Es cuestión de pensar. De coger la bicicleta y volver por la noche a casa sintiendo como el viento acaricia tu cara, tu pelo. Dirigir la mirada a cada persona con la que te cruzas. Y sonríes y te ríes, justo por eso mismo. O caminar por ese pasaje secreto para comprobar un presentimiento. Jugar. Entrar. Hacer algo porque quieres. Sin que nadie sepa donde estás. Ir en zigzag. Me explico? Y confía en mi. Al final llegas a alguna parte pero ( y esto es importante )  tienes que abrir la puerta.






Ahora suena en el reproductor Sæglópur, qué mejor, no?




sábado, 16 de abril de 2011

Lo nuevo

He estado intentando convencerme de que abandonar a una persona no es lo peor que se le puede hacer. Puede resultar doloroso, pero no tiene que ser una tragedia.

Si uno no dejase nunca nada ni a nadie, no tendría espacio para lo nuevo.

Evolucionar constituye una infidelidad, a los demás, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo.

Cada día debería tener al menos una infidelidad esencial, una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador, que garantizaría la fé en el futuro. Una afirmación de que las cosas pueden ser, no sólo diferentes, sino mejores.





Todas las canciones hablan de mí

martes, 22 de marzo de 2011

Hey little bird

Knut ha muerto. Apareció flotando en el estanque de su recinto el pasado sábado a mediodía, sin haber dado síntomas previos de enfermedad. Lo bueno ahora es que no es cuestión de pensar, sólo estar, ver, actuar. Sin estratagemas por primera vez. Aún no estoy segura pero existen muchas posibilidades de haberse convertido en otro*. Ojalá OJALÁ que tenga alas, es lo único que pido. En un año o dos estarán cruzando Islandia. Anoche soñé que estaba en mitad del campo. Y me acordé de ti.


Ellos


Es raro estar caminando juntos. Apenas se han conocido. Han hablado por teléfono. Bueno, digamos que han hablado. Y ahora estan caminando juntos. No demasiado rectos. Casi se podrían coger del brazo.



PD: Ésta es una buena noticia. 
PPD: Claro que sí.